La Democracia de las Ideas

 

Una de las sensaciones desagradables que uno puede enfrentar es no entender lo que se discute en la mesa. Quien no puede entender se siente marginado e inferior al resto. A los niños les sucede con frecuencia; los adultos hablan de temas que pocas veces entienden, o si lo hacen, son aburridos. Puedo estar equivocado, pero pienso que la gran mayoría de chilenos prefiere sienten algo similar y prefieren saltarse las noticias sobre política económica. Y es que quienes estudiamos política económica hemos sido poco creativos a la hora de “traducir” nuestras ideas a un lenguaje asequible, de participación masiva. Hay que imaginarse lo que sucede cuando un arquitecto, actor, músico, escritor, matemático, o biólogo lee “el 2006 fue un desastre porque el crecimiento del PIB fue de un 4% en vez de un 6%. Sin embargo las expectativas de crecimiento para el 2007 son mejores”. Muchos entienden que seis es mejor que cuatro, pero es difícil entender que seis es sustancialmente distinto a cuatro, o incluso porque el crecimiento es tan relevante. Si un biólogo o un arquitecto se pueden sentir ajenos a la discusión no es difícil imanarse lo que siente quien vive en un campamento.

Alguien podría responder que no todo el mundo esta llamado a entender de economía. Tal como muchos andamos en un vehículo sin saber mecánica, la mayoría de las personas participa de la economía sin saber sobre sus detalles. Este argumento tiene dos problemas. Primero, en general uno desconfía del mecánico justamente porque existe asimetría de información; el mecánico me puede engañar porque sabe más que yo. Siguiendo la analogía, no es raro esperar que quien vive en un campamento vea al economista con la misma desconfianza que al mecánico; “lo único que quieren es chuparse los bigotes, el crecimiento económico es importante para los grandes empresarios, no para nosotros”. Y aunque completamente falso, el crecimiento es fundamental para la superación de la pobreza, la desconfianza que genera un lenguaje ajeno, que no permite participar ni entender, puede amplificar la sensación de exclusión social.

El segundo problema es fundamentalmente político. A diferencia de la mecánica, en economía se necesita de cierto consenso y apoyo político para llevar a cabo reformas. En concreto, tenemos un parlamento lleno de no-economistas que no solo necesita buenas ideas, sino que estas sean vendibles. Es difícil que buenas ideas obtengan apoyo político si su traducción al castellano simple no es atractiva, con narrativa y experiencias concretas. Trabajamos bien la producción pero nos falta trabajar el “delivery” de buenas ideas.

Hace poco nos enteramos de una gran noticia que nos permite darle un rostro más cercano al crecimiento económico; la pobreza nacional cayó desde un 18,7% el 2003 a un 13,7% el 2006. Lo primero que debemos hacer es celebrar; reducir la pobreza en cinco puntos porcentuales en tres años es un avance significativo. Lo segundo que debemos hacer es felicitar a los cientos de empresarios, en su mayoría pequeños y medianos, que a través de su emprendimiento generaron 500 mil empleos entre fines del 2003 y fines del 2006. En el mismo periodo 420 mil personas dejaron la pobreza. La ecuación es simple, crecimiento es empleo, y el empleo destruye la pobreza.

El hogar indigente presenta en promedio un 40% de desempleo y solo 0.7 personas del hogar se encuentran trabajando. El hogar no pobre presenta un 5.7% de desempleo y 1.6 miembros se encuentran ocupados. Más aun, luego de 5 años un 75% de los indigentes dejan esta situación. Porque? Pasaron de 0.7 a 1.7 ocupados por hogar; alguien encontró pega!

Que tan fuerte es la asociación entre crecimiento y reducción de la pobreza? Entre el 2001 y el 2003, con 3,2% de crecimiento del PIB, 44 mil personas dejaron la pobreza cada año. Luego, entre el 2003 y el 2006, con 5.2% de crecimiento, 140 mil personas dejaron la pobreza cada año. Pero un tiempo antes, entre 1987 y 1996, y creciendo cerca del 8%, 260 mil chilenos dejaron la situación de pobreza cada año. Esta es la cara del crecimiento que todos podemos y queremos entender. La democracia no se juega solo en campañas llenas de panfletos sino más bien en la discusión activa y entendimiento de los procesos que atraviesa el país.

Al empezar a leer tu articulo me acordé del típico.. "no te metas en temas de grandes" cuando uno (niño) intervenía en la conversación mientras se almorzaba en familia el día domingo.

Lo otro, para entender algo de economía ¿bastaría solo con meterse un poco en ella?, así como para saber de mecánica habres el capó y empiezas a "meter mano" para conocer las piezas, como funciona, etc. O como cuando los adultos empiezan recien a manejar un computador, que tan solo con intrusear un poco y leyendo bien lo que vas a Aceptar, para no borrar ningún archivo importante.

Parlamento lleno de no-economistas.. creo que la mayoría son abogados (y unos pocos médicos) y con una veta empresarial bien desarrollada. Y que pelean por algo que todos queremos olvidar, que ya pasó.. pero que en cada discusión parlamentaria sale a  la mesa y a veces sin sentido que llega a dar risa.

Hogar indigente.. si es que trabaja el padre de familia, éste recibe un sueldo que aveces solo alcanza para vivir el día a día. Además son familias numerosas donde la madre los cuida, hace las labores de casa y a veces tiene su propio negocio de ventas de alimentos, pan, aceites, cigarros, etc. o un trabajito: si planchan o lavan ropa a los vecinos. Pero esto hace que los niños no terminen su educación básica y se vean obligados a trabajar para ayudar con los gastos de toda la familia. Y siguen así, trabajando por el sueldo mínimo, que todos sabemos no alcanza para nada.. porque aumenta el crecimiento, disminunye el desempleo, sube el IPC y todas las cosas... pero los sueldos, el mínimo no aumenta. La gente que trabaja en plantas de producción ve como aumentan las producciones y las ventas, pero muchas veces eso no se ve reflejado en su sueldo.. si en el del jefe, xq cambió el auto; que se logra con esto? solo el descontento del obrero y el disgusto con el empresario.

Que estes bien! A todo esto, en que campamento interveniste?

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Marcelo



Hola Felipe

Leyendo tus palabras he tenido un flash de ideas que quisiera expresar, de repente no es inscriben en el marco de una respuesta a lo que tu dices, pero si están conectadas. En primer lugar creo que el asunto sobre la capacidad de expresión de ciertos términos por parte de algunos profesionales como economistas, politólogos, abogados, etc. puede ser difícil y a veces distante con respecto al ciudadano de a pie, o como dices tu, le gente de los campamentos. No obstante creo que ese lenguaje tan técnico -expresado principalmente en medios de comunicación social- por mas que deba replantearse en cuanto a su dificultad de interpretación, es sólo un nivel, un peldaño de toda una gran red de ideas que conforman las matrices de opiniones. Creo que para eso existen los periodistas y periodistas especializados, que sean capaces de interpretar el lenguaje técnico para transmitirlo de forma llana, simple, directa y sobretodo desapasionada. En lo que si estoy de acuerdo es que la utilización de términos rebuscados puede ser una dificultad innecesaria. Por ejemplo en las opiniones de economistas, tan usuales hoy por el tema de la crisis financiera. Si el telespectador u oyente toma atención a lo que dice el "especialista" de forma sencilla, sobre los efectos de la crisis, entenderá en primera instancia, y luego el entrevistador o periodista hace una breve interpretación mas sencilla del asunto, el entendimiento se aclara o consolida en una segunda instancia. Es por eso que no veo que entre nosotros, profesionales de la política o la economía, tengamos que hacernos también comunicadores... si, es lo lógico que si queremos entender los problemas de la sociedad, debemos hacerlo desde la vivencia y desde el contacto directo con las personas, es decir nuestros conciudadanos, sin embargo, y aquí viene mi segunda idea, no tenemos por que bajar nuestro nivel conceptual, mas bien hay que buscar elevar el número de palabras y conceptos en la gente. En la medida que se comienzan a escuchar términos desconocidos, las personas muchas veces se preguntan: ¿Que es eso que dice fulano por la radio? y con esa duda comienzan a prestar mas atención en las futuras noticias relacionadas con el tema. Hay otros mas avesados que movidos por un afán de curiosidad pueden llegar a preguntarle a una vecina o al "señor de la esquina que sabe tantas cosas". De verdad no tengo esa concepción de la gente como seres apáticos, o que la intención de las palabras no les llega por una profunda ignorancia, de diez personas 3 por lo menos entenderan y otras 3 quedarán con la duda, números mas, números menos no creo que aquellos que no manejen un lenguaje amplio sean una suerte de sordos funcionales.

Es por eso que le doy toda la responsabilidad a los medios de comunicación, y esto puede verificarse sólo con la práctica diaria de escuchar la radio todos los días (déjando de lado la inservible Televisión). Muy pocos comunicadores se dan esa tarea de expresar de forma simple las noticias o los problemas comunes, las emisoras mas populares se dedican a poner música, leer saludos y literalmente a dar la hora a cada rato. Dime tu si concibes a un Pato Frez o a un Rumpy informándole a la gente en su lenguaje coloquial que implicaciones tiene la crisis en sus vidas, que medidas tomar, o que significa la inscripción electoral automática y el voto voluntario... imposible!.

Con respecto a lo que dices de las políticas económicas y su falta de concenso por la falta de economicismo en los políticos, particularmente entre los legisladores, creo que es verídico, pero hasta cierto punto. Para que exista un pacto entre posturas políticas diferentes, es necesario que antes del concenso o acoplamiento de intereses, haya una completa información y asimilación del problema en cuestión. Pienso que todo pacto o contrato exitoso debe tener como condición principal, el conocimiento pleno de lo que se está acordando, pero como la política en Chile, al igual que en gran parte del planeta, se mueve por intereses, las ideas son reducidas en cuanto a su impacto y entran a primar cuestiones como la línea partidista, el incentivo de tal o cual consorcio, etc. En el congreso pueden encontrarse brillantes personajes ligados a la economía. La alianza por ejemplo tiene excelentes ingenieros y economistas por parlamentarios, asimismo en la concertación tipos como el Senador Flores, Ominami y otros, hacen grandes aportes a los proyectos de ley desde el punto de vista económico.

Estoy de acuerdo contigo en que el crecimiento económico es importante para reducir la pobreza, sin embargo no puede pasarnos lo que le sucede a la nueva clase media, es decir, comenzamos a incrementar nuestras ganancias, disfrutamos del bienestar, pero no lo invertimos a largo plazo, es decir educación. Tu puedes ver cómo muchos hoy en Chile en vez de hacer postgrados, aprender inglés, viajar o alimentar mejor a sus hijos, por el mismo costo o a costos superiores invierten en cosas de menor impacto a futuro.

Saludos cordiales

LMPM

 

 

 

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